El ruido de los secadores de manos podría afectar de forma gradual a la audición debido a que sobrepasa el umbral de los 80 decibeles, según un estudio.
Los secadores de manos, con emisiones de ruido superiores a 80 decibelios (dB), pueden afectar a la audición, según un estudio publicado en la revista Noise & Health.
La investigación analizó cómo el ruido de estos aparatos afectaba a los trabajadores encargados de su mantenimiento, que notaban pérdidas graduales en su audición, demostrando que -a pesar de lo indicado por el fabricante- muchos secadores emitían un ruido potencialmente peligroso (superior a los 80dB) que puede dañar  las células ciliadas del oído interno, acelerando la aparición de distintos grados de pérdida de audición.
La exposición prolongada a sonidos superiores a los 80 dB es perjudicial para la audición, siendo obligatoria la utilización de protección auditiva ante umbrales que sobrepasen los 100 dB. Frente a cualquier indicio de pérdida auditiva se debe acudir al experto en audición, el audioprotesista, para que realice una audiometría y evalúe los daños que pueda sufrir el oído.
La pérdida de audición, debida a la exposición al ruido en el trabajo, no es exclusiva de los obreros de las grandes fábricas. Los trabajadores del sector de  la hostelería y el entretenimiento también pueden sufrirla, tal y cómo demuestra este estudio.


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