Los investigadores sugieren que habría que replantearse las actuales dosis de hierro que se recomiendan a los pacientes

Concentraciones de hierro similares a las suministradas a través de los tratamientos estándar pueden desencadenar daño en el ADN a los diez minutos, cuando se administran a las células en el laboratorio, según concluye una investigación de científicos del Imperial College de Londres, en Reino Unido.

Los autores sugieren que los investigadores tienen que prestar atención a la cantidad de hierro que figura en los tratamientos estándar, como pastillas e infusiones, y los efectos que podrían tener en el cuerpo.

El hierro es esencial para que el cuerpo funcione y tiene un papel crucial en el transporte de oxígeno. De hecho, bajos niveles pueden provocar anemia, lo que lleva al cansancio y el letargo. Millones de personas en Reino Unido toman pastillas de hierro, que están disponibles en la farmacia o por prescripción médica, con seis millones de recetas emitidas cada año para los suplementos de hierro sólo en Inglaterra y Gales.

En el estudio, publicado en la revista «Plos One», el equipo de investigadores empleó células endoteliales humanas, que recubren los vasos sanguíneos, y añadió una solución de hierro de 10 micromolares (una concentración similar a la observada en la sangre después de tomar la pastilla de hierro) o un placebo. Al analizar genes que se emplean dentro de las células y luego examinar las células con más detalle, se encontró que, a los diez minutos, las células tratadas con la solución de hierro habían activado los sistemas de reparación del ADN y que todavía estaban activados seis horas más tarde.

«Ya sabíamos que el hierro podría ser perjudicial para las células en dosis muy altas Sin embargo, en este estudio se detectó que cuando se aplica los niveles de hierro que se encuentran en el torrente sanguíneo después de tomar una pastilla de hierro, esto también parecía ser capaz de desencadenar daño celular, por lo menos en el laboratorio. En otras palabras, las células parecen más sensibles al hierro de lo que se pensaba anteriormente», explica la doctora Claire Shovlin, autora principal del estudio, en el Instituto Nacional de Corazón y Pulmón del Imperial.

La doctora Shovlin matiza que ésta es «una investigación en una etapa muy temprana y se necesita más trabajo para confirmar estos hallazgos e investigar los efectos que esto puede tener en el cuerpo. Todavía no estamos seguros de cómo estos resultados de laboratorio se traducen a los vasos sanguíneos en el cuerpo».

También hace hincapié en que los suplementos de hierro prescritos son esenciales para muchos pacientes: «No estamos en la etapa en la que aconsejamos a los médicos que cambien su enfoque sobre la prescripción de suplementos de hierro. Muchas personas necesitan más hierro -es crucial para permitir que nuestros cuerpos funcionen correctamente- y cualquier persona con alguna preocupación acerca de sus suplementos de hierro debe hablar con su doctor».

«Sin embargo, este estudio ayuda a abrir el debate sobre cuánto hierro toman las personas. Por el momento, cada tableta de hierro estándar contiene casi diez veces la cantidad hierro recomendada para los hombres diariamente, y estas dosis no han cambiado desde hace más de 50 años. Esta investigación sugiere que es posible que tengamos que pensar más detenidamente sobre de la cantidad de hierro que damos a la gente y tratar de adaptar la dosis al paciente», sugiere la experta.

El equipo de investigadores inició este estudio después de encontrar que una pequeña proporción de pacientes que toman suplementos de hierro porque sufren telangiectasia hemorrágica, un trastorno de los vasos sanguíneos que puede ocasionar sangrado excesivo, reportaron un empeoramiento de las hemorragias nasales tras el tratamiento con hierro.

Fuente: ABC



Compartir en Facebook Compartir en Google+ Compartir en Twitter Compartir en Pinterest