No solo prolonga la supervivencia global de los pacientes sino que también retrasa el avance de la enfermedad, y lo hace con muy pocos efectos secundarios
Un medicamento desarrollado hace 50 años y abandonado porque era demasiado tóxico podría tener una ‘nueva vida’. La trifluridina, al que se le añade un agente que lo potencia, prolonga la supervivencia de pacientes con cáncer colorrectal metastásico que habían agotado los tratamientos estándar disponibles.
La investigación, desarrollada en el Instituto del Cáncer Dana-Farber (EE.UU.), y publicado en «The New England Journal of Medicine», muestra que la combinación farmacológica -administrada como una sola pastilla conocida como TAS-102- no solo prolonga la supervivencia global de los pacientes sino que también retrasa el avance de la enfermedad, y lo hace con muy pocos efectos secundarios. Los resultados son especialmente importantes debido a que la mitad de los pacientes acababa de terminar el tratamiento estándar sin obtener apenas beneficios.
El ensayo, en el que ha participado centros de EE.UU. Europa, Asutralia y Japón, entre los que se encuentra el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, es un estudio de fase 3 que reclutó a 800 pacientes con cáncer colorrectal metastásico que fueron empearando a pesar del tratamiento. Los participantes fueron asignados al azar para recibir TAS-102 o una pastilla de placebo.

Fuente: ABC



Compartir en Facebook Compartir en Google+ Compartir en Twitter Compartir en Pinterest