La información presenta un nuevo indicador para definir la vulnerabilidad a padecer un trastorno alimentario
FOTOLIA La obesidad y los trastornos de ingesta alimentaria podrían compartir sustratos biológicos similares a los implicados en la adicción a drogas
Un receptor de cannabinoide presente en nuestro cerebro parece ser clave en las adicciones, desde las más placenteras, como el chococlate, hasta las más peligrosas, como a la drogas. Lo acaba de ver un estudio publicado en «Neuropsychopharmacology», de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, en el que se demuestra que es posible inducir un comportamiento de tipo adictivo a la comida en ratones y que manifiestan una sintomatología similar a la aceptada en la última edición del manual diagnóstico de enfermedades mentales (DSM-5) para definir los criterios de adicción a drogas.
La obesidad y los trastornos médicos asociados representan un problema de enorme magnitud en los países desarrollados cuya prevalencia continúa creciendo de manera importante en los últimos años. Investigaciones recientes han relacionado la obesidad y los trastornos de ingesta alimentaria con enfermedades de un perfil adictivo que podrían compartir sustratos biológicos similares a los implicados en la adicción a drogas.
Ahora este nuevo estudio permite avanzar en la comprensión de los trastornos conductuales inducidos por la comida y en las bases neurobiológicas de dichos trastornos que podrían ser nuevos indicadores para definir la vulnerabilidad a padecer un trastorno alimentario.

Fuente: ABC



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