Cuando en 2008 Elmi Muller planteó por primera vez la posibilidad de utilizar los órganos de fallecidos con VIH para trasplantarlos a otros pacientes seropositivos no encontró much

Cuando en 2008 Elmi Muller planteó por primera vez la posibilidad de utilizar los órganos de fallecidos con VIH para trasplantarlos a otros pacientes seropositivos no encontró mucho respaldo, ni de sus colegas del Hospital Groote Schuur de Sudáfrica ni de las autoridades de su país. Sin embargo, ocho años después, el camino que ella abrió en el país africano ha servido para que otro gigante como EEUU despenalice el uso de órganos procedentes de pacientes con VIH (destinados a otros portadores). De visita en Madrid para participar en un grupo internacional dedicado a la lucha del tráfico ilegal de órganos en todo el mundo, Muller conversa con este periódico.

Fuente: El Mundo



Compartir en Facebook Compartir en Google+ Compartir en Twitter Compartir en Pinterest