Tres de cada diez hombres de más de 50 años presenta focos de tumor, lo que hace determinante la detección precoz de una posible enfermedad
Hasta el medio siglo, casi ningún varón ha pensado nunca en su próstata. «Solamente si ha habido molestias previas relacionadas con la micción algunas personas se han hecho pruebas, pero en la mayoría de los casos, los 50 es el momento para hacerse una revisión de próstata», apunta Carlos Hernández, jefe del Servicio de Urología del hospital Gregorio Marañón de Madrid.
Aunque si hay antecedentes directos de cáncer de próstata (padres, hermanos o tíos), señala por su parte Ignacio Pascual Piédrola, director del Departamento de Urología de la clínica Universidad de Navarra, las revisiones han debido comenzar antes.
Cumplir 50 años conlleva entonces una obligación: la visita al urólogo. Allí, afirma Pascual Piédrola, se realizan una serie de pruebas -tacto rectal, exploración física, detección del antígeno prostático o PSA- que determinan la salud de la próstata. Aunque, matiza Hernández, la decisión de hacer algunas pruebas, como PSA, dependerá del urólogo, ya que la utilidad de este test es un tema controvertido.

Fuente: ABC



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