Las personas que padecen tinnitus y experimentan menos angustia por sus síntomas utilizan áreas distintas del cerebro para procesar la información emocional.

Las personas que padecen tinnitus y experimentan menos angustia por sus síntomas utilizan áreas distintas del cerebro para procesar la información emocional.

Mientras que algunos pacientes se adaptan a tener tinnitus o acúfenos, muchos otros se sienten obligados a limitar sus actividades diarias a consecuencia de los síntomas que les produce esta afección. Un estudio publicado en la revista PLOS ONE revela que las personas que experimentan menos molestias por causa del tinnitus, utilizan áreas distintas del cerebro para procesar la información emocional que las que sienten una angustia diaria y constante.

Asimismo, en el estudio se descubrió que las actividades físicas podrían influenciar el procesamiento emocional y ayudar a mejorar la calidad de vida de aquellos pacientes de tinnitus a los que les afecta de forma abrumadora.

Activación del lóbulo frontal

El equipo de investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, Estados Unidos, descubrió que los pacientes que se habían adaptado a los síntomas del tinnitus, y en consecuencia, experimentaban menos angustia, utilizaban más el lóbulo frontal del cerebro. Mostrar una mayor activación del lóbulo frontal podría servir para controlar las respuestas emocionales y reducir las molestias del tinnitus.

?Estamos intentando comprender cómo el cerebro se adapta a un tinnitus permanente?, explica Fatima Husain, profesora del departamento de ciencias del habla y la audición de la Universidad de Illinois, e investigadora del estudio.

Sobre el estudio

En el estudio participaron un total de 32 pacientes con distintos grados de severidad de tinnitus, a los que se sometió a pruebas de resonancia magnética funcional por imagen. Este método permite observar los cambios en los niveles de oxígeno en sangre del cerebro cuando realiza una actividad. Durante el escáner de resonancia magnética funcional, los sujetos escuchaban sonidos reales digitalizados de la base de datos internacional, clasificados como placenteros, neutrales y desagradables.

El equipo de la investigadora Husain también realizó mediciones de la gravedad del tinnitus, o nivel de angustia producida, mediante una serie de encuestas y cuestionarios evaluando la audición, la capacidad de concentración y estado del sueño.

Fuente:www.sciencedaily.com

Fuente: www.hear-it.org



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