Las enfermedades alérgicas en general afectan a un 30% de la población española. En 10 años la mitad de los españoles podría ser alérgico

Las enfermedades alérgicas afectan ya al 25%-30% de la población, es decir, 16 millones de personas. Además, esta cifra aumenta aproximadamente un 2% cada año; las previsiones no son muy halagüeñas y los estudios hablan que en 10 años podrán afectar a la mitad de los españoles. Y aunque hay alergias que viven con nosotros todo el año, la llegada de la primavera hace temblar especialmente a los que sufren alergia al polen (8 millones de personas), quienes se exponen a diferentes tipos de alérgenos dependiendo de donde residan. No hay que olvidar que entre los alérgicos, aproximadamente la mitad lo son a pólenes de plantas.

El mapa de las alergias para esta primavera es muy dispar en España; mientras que los alérgicos al polen en Andalucía y Extremadura pasarán esta primavera peor que la anterior, los que residan en el centro sufrirán la alergia de forma moderada y los que estén en la zona septentrional, el litoral mediterráneo y en Canarias la padecerán con una intensidad de leve a muy leve.

Son datos facilitados por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic), que ha establecido el nivel de intensidad en diferentes zonas geográficas del país, en el que hay cerca de ocho millones de personas alérgicas a pólenes de plantas, especialmente a las gramíneas, seguidas de olivo, ciprés, salsola, plátano de sombra y parietaria, y el 80 % a varios tipos. Aunque todas las plantas se reproducen por pólenes, pero por suerte no todos dan problemas alérgicos. En nuestro país las especies que más síntomas producen en orden decreciente son: gramíneas, olivo, ciprés, salsola, plátano de sombra y parietaria. En determinadas zonas geográficas pueden ser importantes otros pólenes, como la palmera en Elche o el abedul en Galicia.

Las previsiones sobre el nivel de intensidad de alergia se realizan a partir de los datos de temperatura, humedad y de las lluvias caídas en otoño e invierno porque, entre otras cosas, existe una relación directa entre estas precipitaciones y los recuentos de polen de gramíneas de la primavera siguiente. Así, atendiendo al número de gramíneas recogido, según ha explicado el presidente del Comité de Aerobiología de la Seaic, Ángel del Moral, la primavera se considera «muy leve» cuando es por debajo de los 1.000 granos por metro cúbico de aire, «leve» cuando la concentración es entre 1.000 y 4.000 granos; «moderada», de 4.000 a 6.000, e «intensa», más de 6.000.

Los extremeños y los andaluces serán los más afectados. Según Del Moral, en Extremadura y Andalucía se espera una concentración que oscila entre los 5.920 granos por metro cúbico de aire en Sevilla, los 8.240 en Badajoz y los 8.940 en Cáceres.

En la zona centro se espera una primavera moderada con cifras de entre los 4.190 de Salamanca y los 6.200 de Toledo, pasando por los 4.980 que se esperan en Madrid. El caso de Madrid, por ejemplo, y en el de otras ciudades, la situación se agrava con el plátano de sombra que se utiliza como árbol de alineación en las grandes ciudades; así en Madrid se han censado 73.000 (25% del arbolado). Su polinización es explosiva y se produce en la segunda quincena de marzo y primera quincena de abril, no sobrepasando habitualmente el mes de polinización. En Madrid capital, el porcentaje de polínicos alérgicos al plátano de sombra supera el 40%.

La primavera pasada se recogieron niveles acumulados elevados de este tipo de polen en varias ciudades: Valladolid 22.081 granos/m3, Zaragoza 20.059 granos/m3 y Madrid 23.789 granos/m3. La mayor cantidad de pólenes de plátano de sombra contabilizados en un solo día en Madrid desde que se tienen datos (1979) fue el 31 de marzo de 2015 con una cifra de 5.297 granos. El anterior valor más elevado también se registró en la capital el 14 de marzo de 1997 con 4.265 granos.

Los alérgicos del litoral mediterráneo tendrán una primavera más leve: las cifras oscilan entre 1.500 granos en Barcelona y 2.100 de Valencia. A pesar de que las precipitaciones durante el otoño y el mes de diciembre han sido muy inferiores a la media, las intensas lluvias del invierno han situado la precipitación acumulada desde octubre hasta la fecha en 333 mm, un 9% menos que la media de los últimos 30 años (366 mm). Las lluvias para ese periodo no llegan al 50% de los valores normales en Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia.

Similar situación se espera en la zona septentrional, que incluye la cornisa cantábrica, además de Navarra y la Rioja, la primavera tendrá una intensidad leve -entre los 1.050 de Santander y los 3.500 de Vitoria-.

En las islas Canarias, la intensidad será muy leve y oscilará entre los 125 granos en Santa Cruz de Tenerife y unos 350 en Las Palmas de Gran Canaria. Aunque la principal causa de alergia en las Islas Canarias son los ácaros, los pólenes suponen un 25% de las alergias respiratorias de esta comunidad. Las principales alergias producidas por pólenes en las Islas se deben a la artemisia, a la parietaria y a las gramíneas.

La concentración anual media en Canarias de los pólenes de gramíneas es 300 granos/m3 de aire, muy alejado de los 8.000 granos/m3 de Badajoz. Los días de máxima concentración de pólenes de gramíneas en Canarias no se superan los 50 granos/m3 de mientras que en Badajoz llegan a 1.355 granos/m3 de aire.

Esto sucederá en primavera, pero los alérgicos sufren cada vez más en todo el año. El cambio climático está aumentando la proporción de CO2 en el ambiente y está alterando a las plantas, que modifican su comportamiento: adelantan la polinización y aumentan la producción de pólenes.

Los alérgicos al polen lo pasan mal especialmente en primavera, pero «no se libran» de la alergia en casi todo el año porque el único periodo en el que casi no hay ningún polen es entre octubre y principios de diciembre, y esto se debe al cambio climático y la contaminación.

Pero además, ese polen es distinto en una ciudad que en el campo porque en la urbe está sometidos a un estrés que modifica su composición proteica y aumenta su agresividad.

Todos estos factores hacen que cada vez hallan más pólenes en el campo, pero que las alergias sean mayores en las ciudades, porque allí «son más agresivos».

Poder conocer los niveles de pólenes atmosféricos, su estacionalidad, los picos de concentración y la duración de la estación polínica es muy útil en sanidad ambiental para intentar reducir los efectos de las alergias por pólenes. Las herramientas que proporcionan estos datos son los captadores de pólenes del Comité de Aerobiología de la SEAIC.

Las estaciones aerobiológicas nos permiten saber la información detallada de los niveles de pólenes en todas aquellas zonas donde encontramos uno. Actualmente existen 51 centros. Gracias a las nuevas tecnologías de la información, internet y las aplicaciones móviles, los datos permiten a los afectados programar sus actividades en el exterior o comenzar a tomar su medicación preventiva, algo que mejora notablemente su calidad de vida.

La web www.polenes.com del Comité de Aerobiología proporciona información sobre los pólenes más alergénicos en España y ofrece datos numéricos y gráficos por regiones muy útiles para los pacientes. Con el objetivo de hacerla más intuitiva y comprensible para las más de 5.000 personas que la consultan a diario se está actualizando y mejorando y estará disponible en el mes de abril.

Fuente: ABC



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