La fiscalía de Álava pide 2 años y 4 meses de cárcel para dos mujeres por abandono temporal de tres menores de siete años a las que no encontraban después de tomar varias copas

Dejaron a sus tres hijas encerradas en el coche y bebieron hasta el punto de no localizar dónde habían aparcado. La Fiscalía de Álava ha pedido 2 años y 4 meses de cárcel para dos mujeres acusadas de abandono de menores, por dejar encerradas a sus hijas menores de edad dentro del coche, en Vitoria, para marcharse de copas. Los hechos sucedieron el sábado seis de septiembre de 2014 en el barrio de Zaramaga, cuando las dos mujeres, de 32 y 38 años, tras aparcar el coche se fueron de bares.

La policía municipal acudió al lugar de los hechos en torno a las once de la noche alertada por una llamada al 112 de los menores. Una vez localizadas las niñas, esperaron a que aparecieran sus familiares. Según relata el fiscal, la mujer de 38 años fue la que peor asumió las consecuencias legales de sus hechos y al serle comunicado que se abrían diligencias por abandono agredió a un agente.  No era la primera agresión. Esa misma tarde también golpeó a una persona que llamó a la policía alertada por las crecientes muestras de nerviosismo de las madres de los menores. Nerviosismo debido a que no recordaban el lugar en el que habían dejado encerrados a los menores.

El escrito del Ministerio Público afirma que las dos mujeres dejaron a tres de sus hijas encerradas en el coche de una de ellas "siendo plenamente conscientes del peligro que eso suponía" para las niñas, que entonces tenían menos de 7 años.

Una de las mujeres comenzó a agredir a uno de los agentes

Las mujeres, siempre según el relato de la Fiscalía, se dirigieron a "algún establecimiento de hostelería" a tomar unas copas mientras que las niñas se quedaron encerradas durante un largo tiempo aunque no determinado en el escrito fiscal.  "Ante la tardanza en regresar de sus madres las niñas llamaron con un teléfono móvil que había en el coche al 112"  para avisar de su situación que describieron con tres frases: "Estamos encerradas, tenemos hambre, y se ha hecho de noche".

El Ministerio Público afirma que cuando las madres pretendieron volver al vehículo no eran capaces de recordar el lugar donde lo habían dejado estacionado "debido a su estado de embriaguez". Alguna de ellas más asustada que la otra debió de pedir ayuda a varios vecinos del barrio de Zaramaga. Una mujer, que se ofreció a avisar a la Policía, fue golpeada por una de las procesadas para intentar evitar que la policía hiciera acto de presencia.

Sin embargo, finalmente, logró llamar a los agentes que acudieron al lugar y localizaron a las menores en el interior del vehículo. Cuando los policías locales informaron a las mujeres de la apertura del atestado una de ellas volvió a agredir, pero esta vez al agente. Es más la mujer de 38 años intentó llevarse el coche con los niños dentro, lo que motivó que los agentes la detuvieran hasta la mañana del día siguiente.

El escrito fiscal explica que no era la primera vez que una de las mujeres procesadas abandonaba a sus hijos. De hecho, explica que esa misma mañana del día 6 de septiembre había dejado sin llaves y encerrado a otro hijo suyo menor de edad "sin supervisión adulta". Posiblemente asustado y alarmado, este otro menor acudió en torno a las nueve de la noche a la casa de un amigo, donde se quedó hasta que, de madrugada, llegó su padre. 

El Ministerio Público considera que las mujeres son responsables de un total de cuatro delitos de abandono temporal de menores y pide 2 años y 4 meses de cárcel para cada una de ellas. Además, solicita una multa de 2.700 euros para una de las acusadas por un delito de resistencia y desobediencia grave a agentes de autoridad.

Fuente: El Pais



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