J.R. es un cirujano cardiovascular que estuvo en tratamiento antirretroviral. Al contrario que la gran mayoría de personas que siguen estas terapias, este médico no tuvo que hacerl

J.R. es un cirujano cardiovascular que estuvo en tratamiento antirretroviral. Al contrario que la gran mayoría de personas que siguen estas terapias, este médico no tuvo que hacerlo de por vida. Fue "solo" durante un mes, pero son 30 días que no le desea a nadie. Diarreas, cansancio y malestar general acompañaron a la toma responsable de varias (no recuerda el número exacto) pastillas al día. J.R. se pinchó accidentalmente con el bisturí con el que operaba a un paciente seropositivo y no tuvo duda de lo que tenía que hacer: aplicarse la llamada profilaxis post-exposicion, un tratamiento de choque para evitar que el virus se instalara en su organismo.

Han pasado diez años desde este episodio y J.R. ya está jubilado pero es posible que su caso no se repita. El Grupo de Estudio del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología (GESIDA) acaba de publicar junto a otras nueve asociaciones y sociedades científicas y la Secretaría del Plan Nacional sobre el Sida un consenso de recomendaciones para prevenir la transmisión del VIH ante exposiciones accidentales, tanto en el entorno laboral (sobre todo sanitario) como en el ajeno al trabajo.

Según explica a ELMUNDO el coordinador del documento y portavoz de GESIDA, Fernando Lozano -especialista en VIH en el Hospital Universitario de Valme-, la principal intención del mismo es hacer más fácil y llevadera esta medida de prevención o, en otras palabras, reducir los efectos adversos asociados a fármacos antirretrovirales más antiguos, los que se recomendaban en la guía vigente hasta la fecha, que data de 2008.

Sigue sin ser una herramienta protectora sencilla pero, como reconoce, Lozano, debe primar la precaución y el "ante la duda, la más dura". Porque los individuos que sospechan haber entrado en contacto con el virus -dependiendo de los distintos niveles de riesgo, algo que especifica la guía- tendrán que tomar un tratamiento de tres pastillas diarias durante 28 días. En concreto, la recomendación es una pauta de raltegraviar junto a la combinación de tenofovir y emtricitabina.

Lozano señala que existen combinaciones más cómodas (incluso de una sola pastilla al día) pero que de esta es de la que existe "más evidencia científica para su uso en profilaxis post - exposición y la que se considera que da menos efectos secundarios.

El experto señala que el éxito de esta terapia es "muy elevado" pero siempre que se siga bien y se empiece a tiempo. "Esto es lo más importante, si se esperan más de 72 horas no se recomienda hacer el tratamiento", comenta.

Con respecto a la prevención laboral, Lozano comenta que los sanitarios practican siempre lo que se conoce como "prevención universal"; es decir, actuar siempre como si el paciente pudiera transmitir VIH o cualquier otro virus. Sin embargo, pueden producirse accidentes y es para esto para lo que se han publicado estas guías.

Fuera del entorno laboral, el especialista del hospital sevillano es claro: no hay vía libre para que cualquier persona que mantenga una relación sexual de riesgo acuda a su hospital a pedir antirretrovirales para un mes. "Tiene que ser una exposición ocasional y no continuada, por supuesto involuntaria", aclara.

Fuente: El Mundo



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