La producción de sofosbuvir para un tratamiento de tres meses costaría 101 dólares. Sin embargo, el acceso a este tratamiento cuesta 832 veces más en EEUU, donde el precio es de 84

La producción de sofosbuvir para un tratamiento de tres meses costaría 101 dólares. Sin embargo, el acceso a este tratamiento cuesta 832 veces más en EEUU, donde el precio es de 84.000 dólares, y 277,5 veces más en España, donde el coste ascendería a 25.000 euros. Este es uno de los datos presentados por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) en su informe 'Hepatitis C: el nuevo campo de batalla por el acceso a medicamentos esenciales', la segunda publicación de la serie Innovación y acceso a medicamentos esenciales.

El documento analiza el debate sobre el acceso a los medicamentos contra la hepatitis C, un tema que ha conseguido mayor atención internacional que nunca tras la polémica generada por el elevado coste de Sovaldi, el fármaco comercializado a finales de 2013. Los precios se aplican de forma diferenciada de acuerdo a las negociaciones que cada gobierno realiza con la compañía poseedora del producto patentado, en este caso la farmacéutica Gilead.

Gonzalo Fanjul, director de Análisis de ISGlobal y coautor de la publicación, considera que "el hecho de que un tratamiento eficaz, que puede ser producido a un coste razonable, se mantenga fuera del alcance de la mayoría de los pacientes afectados es un gran fracaso colectivo".

Mientras las ventas globales del medicamento Sofosbuvir habrían superado los 10.000 millones de dólares solo en 2014 (2.000 millones más de lo que la compañía pagó originalmente por él), un estudio de la Universidad de Liverpool demuestra que el medicamento podría ser producido por tan solo 101 dólares para un curso de tratamiento de tres meses.

Tomando este coste como referencia, en Estados Unidos el acceso al tratamiento cuesta 832 veces más (el precio es de 84.000 dólares) y, en España, 277,5 veces más (25.000 euros). Para las regiones en desarrollo, el fabricante ha establecido un precio de 2.000 dólares por tratamiento, pero excluye a la mayor parte de los países de renta media, donde se concentran tres de cada cuatro infectados. Entre 130 y 150 millones de personas viven hoy con hepatitis C (VHC). Aunque siete de cada diez enfermos se encuentran en países en desarrollo (China, en primer lugar, con casi 30 millones, seguida de India y Egipto con 18 y 12, respectivamente), la enfermedad golpea también con dureza a algunas de las economías más ricas del planeta.

En Egipto, el Gobierno logró negociar un precio de 900 dólares para los pacientes cubiertos por el plan de salud gubernamental, una fracción de los afectados. Incluso con esta rebaja, el coste de facilitar sofosbuvir al 100% de los enfermos del país representaba cinco veces el presupuesto de salud pública en 2011.

Hace unos meses, India anunció su negativa a conceder la patente de Sovaldi por no ser una molécula innovadora. Esta decisión abrió la posibilidad a la producción y exportación de tratamientos genéricos a un precio por paciente de entre 100 y 200 dólares cada tres meses.

Lamentablemente, la iniciativa india ha sido combatida por parte de la compañía, que ha logrado a última hora una rectificación del Gobierno sujeta a recurso.

También recientemente ha sido noticia el anuncio de la Iniciativa para el Desarrollo de Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi), que ha llegado a un acuerdo con el laboratorio egipcio Pherco para desarrollar un tratamiento contra la hepatitis C que costará 300 dólares. Este tratamiento, que se encuentra en su última fase de ensayo clínico, pueden convertirse en una alternativa a los altos precios de los medicamentos actuales y facilitar a los sistemas de salud pública de muchos países en desarrollo el tratamiento de todos los enfermos que lo necesiten.

"Ahora que los países ricos han padecido los límites de su propio modelo tal vez estén más interesados en cambiarlo. El sistema de innovación farmacéutica y acceso a los medicamentos necesita una reforma integral que equilibre las prioridades de los comercializadores con las del interés público más amplio" destaca Elena Villanueva, coordinadora de Análisis de ISGlobal y coautora del informe.

Fuente: El Mundo



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