Es una de las cirugías más frecuentes entre los españoles. Pero sigue habiendo falsos mitos y miedos. Los especialistas nos guían por la realidad

Si ha pensando en cambiar el preservativo por la vasectomía, está de suerte. La ciencia se ha encargado de desterrar falsos mitos sobre una técnica que hoy se revela como segura, sencilla y reversible. Todo ello, sin romper la virilidad. Así se describe en una revisión de 300 operaciones realizada en España, donde además se recoge que la primera encuesta nacional sobre esta técnica, presentada en el año 2000, indicaba que es la intervención quirúrgica urológica más practicada en el país, estimándose que anualmente 100.000 varones se someten voluntariamente a ella. Le ha costado imponerse, ya que hasta los años 70 estuvo prohibida con fines esterilizadores por obra y gracia de las creencias religiosas y sociales de la época.

En menor medida, aún hoy sigue levantando pasiones: según los expertos consultados, continua sin estar bien vista por los sectores más conservadores de la Iglesia. Algo que choca con la realidad, puesto que incluso ha llegado a superar a la ligadura de trompas (técnica quirúrgica anticonceptiva femenina), en palabras del Dr. Josep Miquel Viladoms Fuster, urólogo y andrólogo en el Centro Médico Teknon (Barcelona): "España se encuentra entre los seis países del mundo donde se realizan más vasectomías que ligaduras de trompas; los otros cinco son Nueva Zelanda, Holanda, Canadá, Inglaterra y Bután". La razón del éxito, en opinión del urólogo, es que está financiada por la sanidad pública y que es más sencilla que la ligadura de trompas. Pero, ¿en qué consiste?, ¿hay vuelta atrás?, ¿se pierde virilidad?? Tres médicos expertos en esta técnica aclaran dudas.

Si usted se arrepiente de la decisión, hay vuelta atrás. Salvo raras excepciones, es una técnica reversible

La vasectomía consiste básicamente en impedir que los espermatozoides lleguen al líquido seminal (eyaculado). Para ello, el cirujano corta y sella los dos conductos deferentes por los que circulan y que comunican los testículos con la próstata. "Se realiza con anestesia local, dura aproximadamente 30 minutos y no necesita hospitalización", explica el Dr. Luis García Reboll, jefe de Servicio de Urología del Hospital de Sagunto (Valencia). El médico insiste en que la eyaculación se mantiene: "La cantidad eyaculada procede de la próstata, vesículas seminales y glándulas periuretrales. Mientras que la parte de eyaculado procedente del testículo (5-10% del total) no se emite, se retiene y se reabsorbe", aclara.

Actualmente existe una nueva técnica quirúrgica, mucho más rápida y con menos complicaciones, en la que no se utiliza bisturí. Un informe de la OMS, donde se compara con la tradicional, dice que con la vasectomía sin bisturí el procedimiento es más corto y la reanudación de la actividad sexual es más rápida. "Los pacientes agradecen que la cirugía no tenga puntos, que la herida cierre espontáneamente en 72 horas y que la inflamación y el dolor postoperatorio sean mínimos", explica Miquel Viladoms, pionero en realizarla en España. El único inconveniente, en palabras del Dr. Reboll, que ha hecho más de 2.000 vasectomías sin bisturí, es que no hay muchos urólogos que la practiquen.

La cirugía para esterilizar al hombre resulta menos agresiva que la de la mujer, indica el Dr. Viladoms: "Cuando se realiza sin bisturí solo dura 15 minutos (la mitad que la técnica tradicional), mientras que la ligadura de trompas en la mujer puede requerir una hora de quirófano, necesita anestesia general e ingreso hospitalario; es más cara y más molesta, y las complicaciones son peores". En cuanto a las dificultades de la vasectomía, Viladoms explica que son casi inexistentes: "Las más frecuentes son el hematoma y la infección, pero la cirugía sin bisturí las elimina casi por completo".

Según la Guía Clínica de la Asociación Europea de Urología sobre la Vasectomía, no existen contraindicaciones absolutas para someterse a una vasectomía, solo contraindicaciones relativas: ausencia de hijos, edad joven (menos de 30 años), una enfermedad grave, ninguna relación actual y dolor en el escroto. Pero, en la práctica, ¿qué perfil de hombre la demanda? "Suele demandarla el varón joven, entre 30 y 45 años, casado o con pareja estable, de cualquier profesión, y con un promedio de dos hijos. Generalmente se recomienda a cualquier varón con pareja en edad fértil, sin distinción, ya que es la técnica anticonceptiva masculina más segura y económica a largo plazo", concreta el Dr. Luis García Reboll.

Quien también matiza que se le debe informar, dado su carácter definitivo, de que existen alternativas para recuperar la fertilidad: la vasovasostomía microquirúrgica (volver a hacer permeables los conductos) o la extracción de espermatozoides mediante punción de la vía seminal (epidídimo) o biopsia testicular, aunque los resultados no son 100% eficaces.

"Se realiza con anestesia local, dura aproximadamente 30 minutos y no necesita hospitalización", explica el Dr. Luis García Reboll

El Dr. Natalio Cruz, coordinador nacional de andrología de la Asociación Española de Urología, cita dos grandes temores del hombre a la hora de someterse a una vasectomía: miedo al dolor y a la pérdida de virilidad. "Ambos son falsos mitos", reitera. Según explica, la virilidad no se ve afectada porque la cirugía no toca los mecanismos que intervienen en la erección, simplemente se manipulan los conductos que transportan el semen. "Al revés, una vez que que se liberan de la preocupación de un nuevo embarazo, la relación sexual mejora", añade.

En cuanto al dolor, según dice, es comparable al que produce un balonazo en los genitales y el paciente puede volver al trabajo al día siguiente de la vasectomía, siempre que no realice un trabajo físico. El Dr. Luis García Reboll añade, además, que tampoco interfiere en la función urinaria y que tras la operación, "el paciente nota un discreto dolor en la zona del bajo vientre durante aproximadamente 24 horas, que se alivia con ropa interior ajustada; si desempeña un trabajo físico, les recomendamos entre 24 y 36 horas de reposo relativo".

Tres pacientes vasectomizados, Juan José Morales, Isidro Antón y Felipe Ordóñez, coinciden en afirmar que la sexualidad no se ve afectada: "Las relaciones incluso mejoran porque desaparece la presión del temor a un embarazo no deseado", manifiesta Antón. En cuanto al dolor, también coinciden en que se trata de una operación sin grandes molestias: "No hubo dolor, tan solo un ligero escozor que duró apenas dos días tras la intervención", recuerda Ordóñez.

En cuanto al dolor, es comparable al que produce un balonazo en los genitales y el paciente puede volver al trabajo al día siguiente de la vasectomía, siempre que no realice un trabajo físico

El Dr. Viladoms aconseja en su libro Tratado de andrología y medicina sexual, que se debe advertir al paciente de palabra y por escrito de que ninguna técnica es 100% efectiva. "Tras la intervención hay que utilizar algún otro método anticonceptivo hasta que un análisis de semen confirme la azoospermia (ausencia de espermatozoides). Cualquier análisis realizado un mes después de la vasectomía que muestre espermatozoides móviles implica recanalización y la vasectomía debe repetirse", advierte. El riesgo de que tras la vasectomía pueda pasar algún espermatozoide a través de los conductos es mínimo, asegura el Dr. Natalio Cruz: "En 1 de cada 10.000 casos puede ocurrir porque se desprenda alguna sutura, pero si está bien hecha, es segura".

Existen estudios que han relacionado la vasectomía con cáncer de próstata y testículos, pero en ambos casos, nuevos trabajos, han desmontado el mito. Un estudio  realizado en Nueva Zelanda en 2002, que entrevistó a 2.150 varones de entre 40 y 74 años, concluyó que la vasectomía no aumentaba el riesgo de cáncer de próstata, incluso después de 25 años o más. Y en otro importante trabajo, realizado con más de 73.000 hombres, no se observó riesgo aumentado de cáncer testicular después de la vasectomía. "Hasta la fecha, no hay estudios concluyentes que correlacionen la vasectomía con los tumores de próstata o testículo", zanja García Reboll.

Si usted se arrepiente de la decisión, hay vuelta atrás. Salvo raras excepciones, es una técnica reversible. Incluso hay un estudio que dice que el paso del tiempo tras la vasectomía no afecta tanto a la recuperación de la fertilidad como se creía. La clave de que la vasectomía pueda revertirse con éxito en un alto porcentaje de casos, según el urólogo Natalio Cruz, reside en que se ha mejorado la vasovasostomía, es decir, la técnica que consigue volver a unir los conductos deferentes para restablecer el tráfico de los espermatozoides.

"En los dos últimos años, estimo que la demanda por recuperar la fertilidad se ha multiplicado por cuatro debido a que ahora se obtienen mejores resultados con esta técnica gracias a que se realiza con microscopio quirúrgico que aumenta la visión del cirujano", explica. El urólogo Luis García Reboll también confirma este aumento de la demanda, pero matiza que aunque se consigue que haya paso de espermatozoides en aproximadamente el 85% de los casos, este porcentaje de embarazos es menor.

Fuente: El Pais



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