A la mayoría de personas no les suele gustar escuchar su voz grabada. No se reconocen.

¿Por qué no nos gusta nada nuestra voz cuando la escuchamos?

03/10/2016

Le pasa a casi todo el mundo cuando escucha su propia voz grabada: no le gusta nada. Apenas la reconoce y le supone incluso una sensación desagradable, muy diferente a la de oírse uno mismo cuando habla. El motivo es que cuando conversamos la voz se transmite también por los huesos del cráneo, los tejidos de la cabeza y se registra también en la cóclea. Esto se conoce como la conducción ósea, lo que significa que cuando las cuerdas vocales vibran para producir el habla, el movimiento también hace que los huesos del cráneo vibren. Sin embargo, la frecuencia es más baja y percibimos tonos más graves. El hecho de no reconocer nuestra voz explica que no nos guste o la encontremos desagradable. Curiosamente, los investigadores Albright College y Penn State Harrisburg pidieron en 2013 a un grupo de personas que calificase una serie de voces en función de su atractivo. Los científicos no comunicaron a los voluntarios que también calificarían sus propias voces. Lo interesante fue que las personas tendían a preferir, sin saberlo, sus propias voces grabadas y las calificaban con el grado más alto de atractivo. Por el contrario, se realizó el mismo experimento, pero advirtiendo desde el principio que una de las voces sería la suya y los resultados no fueron tan positivos.

Fuente: La Vanguardia

Fuente: www.viviendoelsonido.com



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