No deja de repetirse que el cáncer de mama prácticamente se ha vencido pero 6.375 personas (93 hombres incluidos) fallecieron en 2012 por esta causa. Algo similar ocurre con el cán

No deja de repetirse que el cáncer de mama prácticamente se ha vencido pero 6.375 personas (93 hombres incluidos) fallecieron en 2012 por esta causa. Algo similar ocurre con el cáncer de próstata, una patología de muy buen pronóstico que, sin embargo, provocó la muerte de 6.045 individuos cada año.

Por esta razón, estas dos patologías siguen protagonizando estudios en los congreso médicos de oncología y el de este año de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) no ha sido una excepción. Dos trabajos publicados el New England Journal of Medicine para coincidir con el evento se refieren a cáncer de mama. Otro destacado por los organizadores, al cáncer de próstata.

El primero de los estudios, llevado a cabo por investigadores de la Yale University, responde a una cuestión que "podría considerarse de perogrullo", según indica la jefa de Hematología y Oncología del Hospital Clínico de Valencia, Ana Lluch -que no ha participado en el trabajo- y es si deben los cirujanos dedicados al cáncer de mama arriesgarse a dejar márgenes libres de enfermedad, pero límites a la misma sin resecar en una cirugía de extirpación del tumor.

El trabajo ha demostrado que es mejor "hacer una tumeroctomía amplia", porque se evitan segundas cirugías. "Es algo que ya se sabía, pero ahora se demuestra con un estudio", comenta Lluch, que señala que no siempre se podía evitar esa práctica. Para Lluch el estudio es además un acicate para la estrategia denominada neoadyuvancia: administrar los tratamientos para reducir el riesgo de recaída antes de la cirugía de extirpación del tumor.

"Con la neoadyuvancia se consigue reducir el número de mastectomías completas y se favorecen las cirugías conservadoras", comenta Lluch, que ha participado en un estudio también presentado en ASCO sobre una estrategia de neoadyuvancia en cáncer de mama Her2-positivo que combina dos anticuerpos monoclonales, el joven pertuzumab y el veterano trastuzumab.

El segundo de los estudios publicados en el NEJM valora un nuevo medicamento para ese porcentaje de pacientes que, afectadas por el tipo de cáncer de mama más común, positivo a los receptores hormonales y negativo a Her2, no responde sin embargo al tratamiento frente a la enfermedad y acaba recayendo de la misma.

En total, como señala Lluch, solo un 6% de los casos de cáncer de mama se detectan ya metastásicos, pero alrededor de un 15% del resto de tumores recaerán a lo largo de la historia de la enfermedad. "Por eso decimos que el cáncer de mama se cura en un 80% de los casos", comenta Lluch.

El fármaco, palbociclib, que se administra por vía oral y en combinación con terapia hormonal, ha conseguido triplicar la supervivencia libre de enfermedad con respecto a la administración única de las hormonas. "Es muy importante", comenta Lluch, que adelanta que el medicamento ya se está estudiando también en neoadyuvancia y que se prevé su próximo análisis en adyuvancia, es decir, para prevenir recaídas en mujeres con un pronóstico inicial muy bueno.

El cáncer de próstata también ha registrado novedades este año. Por primera vez, en un estudio señalado por los organizadores del congreso, se ha demostrado la eficacia de una quimioterapia adyuvante para la versión localizada, pero de alto riesgo, de la enfermedad.

Lo que se ha demostrado es que añadir docetaxel -una quimioterapia muy común- al tratamiento hormonal y la radioterapia reduce la tasa de muerte en estos pacientes, aunque sus tasas de supervivencia son elevadas en cualquier caso.

Ambas estrategias conseguirán disminuir esas muertes que hacen que todavía no se pueda hablar de victoria frente al cáncer, ni siquiera el de mejor pronóstico.

Fuente: El Mundo



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