El brote ha obligado a reforzar los servicios de laceros y vigilancia. Varias personas han tenido que ser tratadas por estar en contacto con los animales

La rabia ha reaparecido en Melilla con cuatro perros infectados en 30 días. Ello ha obligado a la Consejería de Bienestar Social y Sanidad de la ciudad autónoma a reforzar su presupuesto, medios y las medidas de seguridad. La consejera del área, Maria Antonia Garbín, ha confirmado la existencia de ?cuatro casos de perros con rabia en Melilla durante las últimas semanas?, y que este incremento ?ha hecho necesario? reforzar las medidas de seguridad de cara al verano. El caso se ha calificado como preocupante porque ?desde hacía 11 meses no se tenía ningún caso de perro con rabia?, dijo. El verano pasado hubo dos casos.

La rabia es una enfermedad viral mortal que puede afectar a todos los mamíferos, incluido el humano. En la mayoría de los casos los síntomas no se desarrollan hasta 1 a 3 meses después de la exposición. Los síntomas tempranos incluyen fiebre, dolor de cabeza, comezón en el lugar de la mordida, confusión y un comportamiento anormal. Las personas se mostrarán sobreestimuladas ante la luz y los sonidos y presentaran dificultad para tragar. Una vez que comienzan los síntomas de la enfermedad, la recuperación ocurre muy rara vez y la muerte generalmente se presenta entre 2 a 10 días. Afortunadamente, el tratamiento antes de que se inicien los síntomas es altamente eficaz y puede salvar vidas.

En Europa, la enfermedad se considera erradicada. Concretamente, en la Península ello se consiguió en 1978, pero esporádicamente aparecen casos importados, como estos que se suponen que vienen de Marruecos, donde la enfermedad es endémica. La Organización Internacional para la Salud Animal (OIE) calcula que al año mueren 70.000 personas en el mundo por la rabia. 

En Melilla, por su cercanía a Marruecos, ?hay que tener mucho cuidado con los animales abandonados?, ha dicho Garbín, quien recuerda que en la ciudad la vacunación antirrábica es gratuita para los animales de compañía. El coste de este tratamiento es de 70.000 euros al año.

La situación actual ha obligado ya a vacunar a varias personas, aunque no se ha precisado el número. Se trata de personas que han estado en contacto de alguna forma con estos perros vagabundos, ?y a ellas, como prevención, se les ha administrado el suero?, ya que el tratamiento a tiempo es lo único que se puede hacer ante la posibilidad de estar contagiado.

El Gobierno de la ciudad ha tomado también medidas como reforzar el servicio de laceros. También ?mantendremos una reunión con la Delegación del Gobierno para adoptar nuevas medidas?, ha añadido la consejera, quien confirmó que se trataba de perros que habían entrado desde Marruecos. Además de los dos laceros de refuerzo, se ha contratado a una empresa privada para detectar perros vagabundos.

A la reunión en la Delegación del Gobierno acudirá el Seprona de la Guardia Civil, para poder reforzar los controles y ?así determinar los lugares por donde se están produciendo las entradas? comentó Garbín. Este aspecto centra los esfuerzos para localizar el foco del contagio.

El área de Sanidad ha alertado a la población para que no se acerquen a perros abandonados, vagabundos, o que presenten síntomas de enfermedad.

Fuente: El Pais



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