El debate sobre su uso no existe en el mundo científico. Una guía audiovisual para distinguir mitos y verdades

No hay duda científica de que las vacunas han salvado millones de vidas. La OMS insta a la inmunización de niños de todo el planeta para evitar la proliferación de enfermedades. Y niega todos los peligros que se le achacan. Sin embargo, hay un pequeño porcentaje de la población que no vacuna a sus hijos, incluso los hay que están en contra de las vacunas. ¿Por qué? Este vídeo desgrana los mitos y verdades que hay alrededor del asunto. Estos son algunos de los argumentos que enarbolan sus detractores:

1. Las vacunas causan autismo. "Falso. Este bulo procede de un estudio publicado en The Lancet, en 1998, y con el tiempo se demostró que era fraudulento y su autor fue expulsado del Colegio de Médicos británico. La revista retiró el artículo".

2. Las vacunas tienen aluminio. "Verdad. Pero hay que contextualizarlo: las cantidades son tan bajas que el bebé recibe en sus primeros seis meses de vida más cantidad por el amamantamiento materno que por las vacunas".

3. Las vacunas tienen mercurio. "Falso. Antiguamente, como sucede con el aluminio, algunas llevaban minúsculas partículas, pero en España y en otros muchos países se eliminaron hace años porque las actuales no lo necesitan".

 

Fuente: El Pais



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