Casi todo el país se encuentra bajo aviso por temperaturas que superan o rondan los 40 grados

La ola de calor que sufre estos días la Península Ibérica ha provocado el aumento a 42 el número de provincias en alerta por altas temperaturas y alcanza los 43 grados en Córdoba y los 42º en Toledo y Sevilla, según las predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

En Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Madrid, Comunidad Valenciana y Extremadura ha sido activado el nivel naranja por parte de la Aemet, y otras tantas (Castilla y León, Cataluña, Navarra, Baleares, La Rioja y Murcia) se encuentran en riesgo nivel amarillo por temperaturas ligeramente inferiores a los 40 grados. A partir del martes, el calor bajará de intensidad.

Beber agua y líquidos a menudo; no abusar del alcohol ni de las bebidas estimulantes; proteger con especial cuidado a los bebés, ancianos y enfermos; comer de forma ligera y en varias veces; reducir la actividad física y evitar el deporte en las horas centrales del día; usar ropa holgada y transpirable; y cuidar el calor excesivo en el interior del coche son algunas de las recomendaciones básicas que realiza la OCU.

Mientras el termómetro siga rozando o se sitúe por encima de los 40 grados, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha alertado a la población que evite la exposición solar entre las 12.00 y las 16.00, que no se duerma al sol y que extreme las medidas protectores en las actividades al aire libre.

La Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) ha vuelto a subrayar la importancia de usar protección solar para evitar quemaduras y, a largo plazo, la aparición de un cáncer de piel. En el mercado existen unos 300 productos, aunque, según avisa Stanpa, conviene diferenciar las cremas adecuadas para la cara y para el cuerpo.

En verano hay que usar filtros más altos y tener más precaución. La Comisión Europea establece que el mínimo factor de protección solar (SPF, por sus siglas en inglés) es de 6. Una vez elegido el producto, es importante también tener en cuenta la cantidad que se debe echar. En este sentido, la asociación aconseja que, a nivel general, un adulto se extienda por el cuerpo de manera uniforme unos 30 mililitros.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha recordado que una mala conservación de los fármacos puede provocar problemas de salud. La recomendación general es acudir a la caja del medicamento y comprobar en cada caso si requiere un cuidado especial. Alguno de ellos debe mantenerse entre los 2 y los 8 grados. Si es así, el lugar más adecuación sería el frigorífico. En otros casos, es bueno que no supere los 25-30 grados, lo cual concede más margen.

Formas farmacéuticas específicas, como supositorios, óvulos, cremas, son bastante sensibles a elevaciones de temperatura. En este caso, ?es relativamente fácil juzgar el mantenimiento de la calidad después de la exposición al calor porque el aspecto del producto al abrirlo indicará la estabilidad de estos medicamentos', ha advertido la Agencia.

Fuente: El Pais



Compartir en Facebook Compartir en Google+ Compartir en Twitter Compartir en Pinterest