¿A cuántas mujeres no les ha ocurrido alguna vez que no recuerdan cuándo les debe venir la próxima menstruación, o se lían con el calendario para saber cuáles son sus días fértiles

¿A cuántas mujeres no les ha ocurrido alguna vez que no recuerdan cuándo les debe venir la próxima menstruación, o se lían con el calendario para saber cuáles son sus días fértiles? Mirco Bettelini, un emprendedor italiano -¡hombre, además!-, ha creado una aplicación, iGyno, que ayuda a las mujeres a aclararse con las fechas, pero sobre todo, a conocer mejor su cuerpo para entender los síntomas que tienen y poder prevenir y detectar posibles anomalías.

La herramienta ha resultado tan útil que se ha convertido en la aplicación más descargada en Italia en los últimos siete meses, por delante de videojuegos y todo tipo de programas de entretenimiento. Y en España va a la zaga: se encuentra entre las diez primeras, y ha llegado a ocupar la quinta posición.

Bettelini, de 43 años, tuvo la idea de crear una aplicación así después de que su madre muriera a causa de un cáncer de mama hace cinco años. "Mi madre era una mujer dinámica, fuerte, sana. No fumaba, no bebía, y era vegetariana. Siempre había estado bien, y por eso creía que no debía hacer prevención", explica a EL MUNDO el emprendedor italiano, que está convencido de que el iGyno habría ayudado a su madre a que le diagnosticaran el cáncer antes, cuando ya no era demasiado tarde.

De hecho, la exitosa aplicación incluye un vídeo explicativo sobre cómo la mujer se debe hacer una exploración del seno cada mes para poder detectar eventuales variaciones, además de advertirla sobre otros detalles a los que debe prestar atención, como por ejemplo el color de la piel del pecho o la forma del pezón. Pero no sólo eso.

El iGyno permite saber a la mujer cuáles son sus días fértiles, en cuáles tiene más probabilidades de concebir un niño o una niña, cuándo está ovulando, cuál es su nivel hormonal, o qué día es el mejor para que se haga una prueba de embarazo. Asímismo, la aplicación le avisa de cuándo está a punto de bajarle la regla o le envía consejos diarios sobre alimentación, medicina o bienestar. Además, ella misma puede elaborar gráficas comparativas sobres sus ciclos menstruales, o realizar anotaciones sobres sus posibles síntomas -ansia, apetito, acné, dolor de espalda...- para conocer mejor su cuerpo. La herramienta tiene 41 funciones, así que las posibilidades son infinitas.

Su creador es licenciado en Economía e Informática, así que no tiene ni idea sobre ginecología, pero para elaborar la aplicación recurrió a la ayuda y conocimientos de decenas de médicos. El iGyno salió al mercado en diciembre de 2011, en la actualidad está disponible en 151 países, y en ocho lenguas diferentes: italiano, español, inglés, francés, alemán, portugués, ruso y chino. Descargarla de Apple cuesta 0,99 euros, y es gratuita en Android.

La versión italiana de la herramienta también permite hacer consultas online a ginecólogos. Para ello, Bettelini ha creado una red virtual formada por 94 médicos que se comprometen a responder a las consultas en un máximo de una hora. "Aunque suelen hacerlo en mucho menos tiempo: en una media de 18 minutos", destaca el emprendedor italiano. Las consultas son totalmente anónimas -o sea, la mujer no necesita identificarse para realizarla-, pero el médico sí que facilita siempre su reseña por si la usuaria después desea visitar su consulta.

"De esta manera las mujeres no tienen que informarse en internet", afirma Bettelini. Es decir, acabar en Google, que es donde va a parar todo el mundo. El inventor de iGyno pretende crear una red similar en España y Francia, donde ya ha empezado a realizar los primeros contactos. Según dice, los médicos jóvenes han recibido muy bien la iniciativa.

Bettelini ha trabajado siempre en el sector de la innovación de la banca europea, y lo continúa haciendo. El iGyno es algo que realiza en su tiempo libre. Su sueño es crear un hospital virtual, donde no sólo se traten aspectos de ginecología, sino también de otras especialidades que permitan la prevención de todo tipo de enfermedades. "Se ahorraría tanto tiempo y sería una sanidad para todo el mundo y gratuita", suspira. Y añade: "Yo pongo a disposición de España, Italia o cualquier otro país mis conocimientos para hacer realidad mi quimera".

Fuente: El Mundo



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