El niño, de nueve meses, sufre una malformación hepática mortal que le dejaba una esperanza de vida de seis meses

El 24 de junio, Juan José, un niño de Almería de nueve meses, recibió un lóbulo del hígado de su abuela, Francisca Fuentes. Era la única opción que le quedaba, afectado como estaba de una enfermedad hepática que solo le confería seis meses de vida. La operación es la segunda en que una abuela dona un órgano a un nieto en España, aunque ya ha habido otras de abuelos varones, informa la Organización Nacional de Trasplantes. Aunque al principio se dijo que era la primera, ya hubo otra similar en 2005 en Barcelona que se efectuó en el Vall d?Hebron, informa Jessica Mouzo. El problema es que los registros existentes no diferencian entre abuelo y abuela, y ponen un genérico abuelo. 

Según el Departamento de Salud de la Generalitat, aquel primer trasplante de hígado de abuela a nieto, "exactamente igual que el caso que se ha hecho público hoy en un hospital de Córdoba", se realizó en Vall d'Hebron en 2005. La abuela tenía 43 años y el nieto 3 en el momento de la intervención, ha confirmado esta tarde la Organización Catalana de Trasplantes (OCATT).

La abuela era joven (55 años), y eso facilitó el proceso. Lo normal es que para donar a un bebé se  busquen órganos de niños, que tienen un tamaño más adecuado y unas expectativas mayores de durar toda la vida del pequeño. Pero, en este caso, la opción de esperar a que un niño donante falleciera no era viable, porque el niño necesitaba el nuevo órgano de urgencia, han explicado los médicos del hospital Reina Sofía de Córdoba donde se llevó a cabo la intervención.

"Es la cosa más hermosa que podía hacer: dar vida a mi nieto para que dejara de sufrir porque, poco a poco, iba perdiendo la vida", ha dicho la abuela. Ahora "en mi casa todo es felicidad. Ahora ves la alegría que tiene el niño en la cara, la vida", afirma. "Te da mucha satisfacción. Si tuviera que volver a hacerlo, lo haría", afirma. La abuela pudo salir del hospital a los cuatro días de la operación; el niño tardó dos semanas.

El trasplante de donante vivo solo se puede usar en dos casos, para riñón (el donante lega uno de los dos que tiene) o de hígado (se proporciona una parte, que en este caso fue el 20% del órgano de Francisca Fuentes). Es una de las vías que está potenciando la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para cubrir la creciente demanda de órganos. En 2014 se efectuaron 1.068 operaciones de este tipo, de las que en 51 casos el receptor fue menor de 16 años. De ellos, de donante vivo fueron 21, 14 en menores. El hospital Reina Sofía de Córdoba tiene una amplia experiencia en estas operaciones: fue en 2014 el cuarto centro sanitario que más intervenciones hizo; el tercero en infantiles.

Fuente: El Pais



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