La información puede acelerar el desarrollo del primer tratamiento preventivo contra las metástasis óseas
Los médicos no disponen de ninguna herramienta para detectar precozmente los pacientes de cáncer de mama que padecerán metástasis a los huesos, un proceso que se producirá en el 15-20% de los enfermos. Un estudio liderado por el investigador ICREA en el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), Roger Gomis, publicado en «Journal of National Cancer Institute», descubre el gen que permite a las células tumorales de mama anidar en los huesos y crear nuevos tumores, es decir, hacer metástasis.
Las metástasis óseas son el único tipo de metástasis que disponen de fármacos que, aunque no las curan, las controlan. Ahora bien, la terapia sólo se administra cuando la metástasis se manifiesta y suele ser demasiado tarde. Estudios preliminares parecen indicar que los mismos fármacos para tratarlas serían igualmente válidos para evitarlas por eso identificar los pacientes que estén a riesgo de desarrollar metástasis es tan importante. «Es aquí donde el descubrimiento del IRB Barcelona puede ser de gran utilidad para la clínica», avanza Gomis.
Aproximadamente, se diagnostican un millón de nuevos casos de cáncer de mama al año, el tratamiento preventivo contra las metástasis a hueso puede tener efectos secundarios indeseables y un coste elevado, por lo tanto, no se puede administrar masivamente, aún más cuando ya se sabe que sólo un 15-20% desarrolla metástasis con el tiempo. «Para hacer un ensayo clínico bien diseñado primero hay que saber qué pacientes se pueden beneficiar y qué pacientes no. Y nosotros, con estos descubrimientos, ofrecemos una herramienta discriminatoria que no existía», señala Gomis.
Los experimentos en el Laboratorio de Metástasis y Control de Crecimiento del IRB Barcelona se han centrado en el análisis de tumores de mama estrógeno receptor positivo porque es el tipo de tumor que más específicamente hace metástasis a hueso, además de representar el 80% de los casos de tumores de mama. Los resultados revelan que el gen MAF es el director que enciende todo un programa de funciones celulares que permiten que se produzca la metástasis.
Para el estudio, los investigadores han analizado más de 900 muestras clínicas de tumores de mama primarios en fase inicial. Para los tumores que tienen el gen MAF alterado, el riesgo de metástasis a hueso es 14 veces superior a los que no lo tienen alterado. «Este gen predice perfectamente la metástasis a hueso. Evaluar la expresión de este gen en ensayos clínicos con enfermos de cáncer de mama para ver si realmente funciona es necesario porque puede mejorar la calidad de vida de los pacientes y la manera de gestionarles el cáncer. Y esto es lo que estamos haciendo», explica el investigador.
El descubrimiento derivó en la creación de la companía Inbiomotion, fundada por Gomis y participada también por ICREA. A día de hoy, Inbiomotion tiene a punto la tecnología y ha a empezado estudios clínicos en un ensayo con 3.300 pacientes para validar el marcador.
El estudio se ha hecho en colaboración con diversos centros clínicos, que incluyen centros españoles como el Hospital del Mar con Joan Albanell, el Hospital Clínico de Barcelona con Aleix Prat, el Hospital Clínico de Valencia con Ana Lluch y la Fundación Jiménez Díaz con Federico Rojo, e internacionales como el Sheffield Cancer Research Center con el profesor Robert Coleman, especialista mundial en metástasis a hueso.

Fuente: ABC



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