Anastrazol es tan eficaz como tamoxifeno en el tratamiento del cáncer de mama ductal in situ y supone una alternativa válida para las mujeres postmenopáusicas
El nuevo fármaco anastrazol es eficaz en el tratamiento del cáncer ductal in situ (CDIS), tipo de cáncer de mama temprano en el que las células tumorales se alojan en los conductos de la leche –o ‘conductos galactóforos– sin extenderse a otros tejidos de la mama. Así lo muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Queen Mary University de Londres (Reino Unido), en el que se concluye que anastrazol es tan efectivo como tamoxifeno en el tratamiento del CDIS y que, por tanto, supone una alternativa válida para las mujeres postmenopáusicas.
Como refiere el profesor Jack Cuzick, director de la investigación, «anastrazol y tamoxifeno tienen una eficacia global similar. Incluso hemos observado que los resultados con anastrazol son ligeramente superiores. Y más importante aún: dado que los efectos secundarios son diferentes, anastrazol puede ofrecerse como una alternativa para las pacientes que no toleran el tamoxifeno o no pueden tomarlo por haber presentado una enfermedad previa».
Además de publicados en la revista «The Lancet», los resultados del estudio han sido presentados en el Simposio de Cáncer de Mama de San Antonio 2015, la mayor reunión anual de médicos e investigadores del cáncer de mama de todo el mundo.
Concretamente, el estudio fue llevado a cabo en 14 países con la participación de 2.980 mujeres postmenopáusicas diagnosticadas de CDIS y sometidas a cirugía de la mama. Así, y transcurridos 5 años desde la operación, las mujeres fueron tratadas con anastrazol o con tamoxifeno. Durante los 7,2 años de seguimiento, 144 participantes desarrollaron cáncer de mama y un total de 69 fallecieron –4 de ellas por cáncer de mama.
La tasa de recurrencia, es decir, los casos en los que se reprodujo el cáncer, fue similar para ambos tratamientos. Sin embargo, las mujeres que tomaron astranazol padecieron menos efectos secundarios. Y es que anastrazol se asoció con una menor incidencia de cáncer de útero y ovario y de cáncer de piel no melanoma. Además, la cifra de casos de trombosis venosa profunda o de complicaciones ginecológicas también resultó menor.
Por el contrario, tamoxifeno se asoció con una menor tasa de ictus y problemas musculoesqueléticos, caso de fracturas óseas.
En este contexto, los autores destacan que, en base a estos datos, aún no resulta posible comparar los efectos de ambos fármacos sobre la mortalidad asociada al CDIS, por lo que se requiere el desarrollo de más estudios. Sea como fuere, concluye el profesor Cuzick, «ahora sabemos que anastrazol es efectivo para tratar el CDIS, y las mujeres cuentan con mayores opciones de tratamiento en función de sus historiales médicos y de su tolerabilidad a los medicamentos».

Fuente: ABC



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