Ya sabemos que la comida rápida es capaz de pasarle factura a nuestro cuerpo... pero seguro que no te imaginas a que nivel. En el momento en el que nos comemos una hamburguesa hasta que pasan 10 minutos, parece que todo va perfectamente. Básicamente lo que hacemos es engañar al cerebro para que prefiera los…

Ya sabemos que la comida rápida es capaz de pasarle factura a nuestro cuerpo… pero seguro que no te imaginas a que nivel.

En el momento en el que nos comemos una hamburguesa hasta que pasan 10 minutos, parece que todo va perfectamente. Básicamente lo que hacemos es engañar al cerebro para que prefiera los alimentos con una gran cantidad de calorías.

Tienes que saber que una hamburguesa de los establecimientos de comida rápida tienen unas 540 calorías por lo que actúan elevando el nivel de azúcar en sangre. Además, todo ello hace que pensemos que estamos ante una hamburguesa sabrosa.

Sin embargo, cuando pasan 2o-30 minutos, el sodio que tiene la carne provoca deshidratación en el organismo haciendo que suba nuestra presión arterial.

Cuando pasan 40 minutos podemos experimentar cierta atracción todavía más elevada por la comida basura.

Sobre los 50-60 minutos nos daremos cuenta de que la digestión es mucho más pesada. De hecho, se calcula que estas hamburguesas pueden tardar en digerirse de entre 24-72 horas… eso si, la grasa puede mantenerse en el organismo durante una media de 3 días.

Y si ya hablamos de hamburguesas dobles, todos estos valores se duplican.

Por esto te recomendamos que limites al máximo estas comidas para preservar tu salud.

Fuente: Noticias Interesantes



Compartir en Facebook Compartir en Google+ Compartir en Twitter Compartir en Pinterest