La joven pesaba 36 kilos y no mostraba signos de recuperación en su tratamiento

La nota que una desconocida le dio en un supermercado cambió la vida a Anna Wyatt, una joven británica que con 20 años pesaba 36 kilos y estaba luchando contra la anorexia. Wyatt había dejado de estudiar tras su primer año en la universidad de Exeter para recibir ayuda médica en su casa de Norfolk. Sin embargo, la terapia no estaba dando resultados, ya que no mostraba signos de recuperación. Entonces, su vida dio un giro gracias a la nota de una desconocida, Ella Couch, que la ayudó con su testimonio sobre cómo superó la enfermedad.

"No hay mucha gente lo suficientemente valiente como para acercarse a un desconocido y ofrecerle ayuda, pero tú, honestamente, cambiaste mi vida por hacer precisamente eso", explica en su Instagram Anna Wyatt. "Hoy con 13 kilos más (y subiendo), no puedo estar más agradecida", continúa.

"No pretendo ser un superhéroe como Spiderman. Antes de entrenar me voy a deshacer del enfado y voy a ser una crack. Las cosas pasan por una razón, las cosas no son siempre por mi culpa y las cosas que parecen malas hoy, pueden no parecer tan malas después", explica Anna en esta foto en Instagram. 

Don't mind me pretending I'm a superhero in my Spider-Man leggings before training where I'm gonna lift out the angry and then be only badass. Things happen for a reason right?! Things are not always my fault and things that seem bad now might not seem bad later on in life. Yesterday my mum and I went to a gig by an Icelandic musician at the theatre which was awesome but the music got way too emotional for me to deal with and I got sad before it made me happy again. Shut up brain I've had enough of you. #edrecovery #recovery #anorexia #anorexiarecovery #healthy #healthyeating #gains #weight #weightgain #strongnotskinny #eattogrow #foodisfuel #training #weightlifting #strength #anxiety #bodyimage

Una foto publicada por Anna (@annawyattt) el 19 de May de 2015 a la(s) 3:15 PDT

Ella Crouch sabía por lo que estaba pasando Wyatt ya que su caso le recordaba mucho al suyo propio. Por este motivo, se atrevió a darle una nota, invitándola a visitar su página web. Se trata de un blog en el que Couch relata cómo superó un trastorno de alimentación cuando estaba en la universidad, y que le obligó a vivir momentos muy parecidos a los que estaba afrontando Anna cuando le entregó la nota.

"Empecé este blog cuando abandoné la universidad para combatir mi enfermedad", ha contado Crouch. "Me negué a estar en la cama de un hospital y viví en mi casa, donde luché activamente contra mi problema gracias a la ayuda de mi familia, amigos y mi personal trainer y mejor amigo, Leon Bustin", explica. Anna, tras leer el blog, se puso en contacto con el entrenador personal de Ella, que le ha ayudado a ganar peso y músculo en el gimnasio y a mejorar sus hábitos alimenticios. 

I was nervous about posting but I'm biting the bullet ? the hardest part of recovering from anorexia was gaining weight on my legs. I used to be able to get my hands around my thigh... I'm now size 10! I used to do hours of cardio but now I'd take squats over running any day! ??those legs for what they can do, not the size of your jeans ? http://ellacrouchblog.wordpress.com/2014/06/30/i-dont-give-a-gap-anymore/

Una foto publicada por Ella Crouch (@ellacrouch91) el 30 de Jun de 2014 a la(s) 9:38 PDT

"Eché un vistazo al blog de Couch y por primera vez pensé, este es el camino a seguir", contó Anna al diario Daily Press. Ahora está en el camino de la recuperación, un año y 6 meses más tarde de recibir la nota. "Hay mucho más en la vida que ser delgado o el control de los alimentos, o contar las calorías, y tengo que tener fe en que esto es cierto incluso en mis días malos. Siempre he sido mi mayor critica y también mi mayor motivación y para superar esta enfermedad voy a aprender a ser más fuerte", decía Wyatt en un post de Instagram en el que también muestra fotos de su evolución.

"La parte más difícil de recuperarme de la anorexia está siendo ganar peso en las piernas", explica Ella Crouch en un post donde muestra sus nuevas y tornadas piernas. "Solía poder rodear mis muslos con las manos... y ahora tengo una 36. Tenemos que amar nuestras piernas por lo que podemos hacer con ellas y no por la talla de nuestros pantalones".

Fuente: El Pais



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