Cada vez más, los arquitectos dan especial importancia a la acústica de las casas que diseñan, pues son clave para generar confort y decidir si se compran o alquilan.

Casas que entran por el oído

11/01/2016

Aunque hasta hace relativamente poco era un elemento olvidado por muchos profesionales, cada vez más arquitectos le dan una importancia prioritaria a la acústica de las viviendas y edificios que proyectan. Además, está demostrado que la sonoridad o aislamiento de una casa influye y mucho en la decisión de alquilarla o comprarla. Según publica el portal idealista.com, detalles como el sonido de cierre de una puerta maciza o de otra de menor calidad aporta una sensación diferente de seguridad. Lo mismo ocurre con otras variables. Además, la ubicación y uso del inmueble determina la proyección acústica. Así, no es lo mismo edificar una vivienda en el campo, donde una familia quiere compartir su tiempo de ocio, que en un bloque de oficinas en pleno centro de la Gran Vía de Madrid, por ejemplo. Es clave diseñar espacios no solo para la vista sino también para el oído. Como explica el arquitecto británico Richard Mazuch, se trata de aplicar la “arquitectura invisible”. Consiste en algo tan sencillo como diseñar espacios que se escuchen tan bien como se ven. “El diseño de la experiencia, no de la apariencia” podría ser la máxima que sustenta esta teoría. Con eso mejoraremos nuestra salud, nuestro bienestar, la productividad y, por supuesto, nuestro comportamiento con quienes nos rodean." Las características del espacio en el que tiene lugar una conversación son además claves para que la comunicación entre las personas implicadas sea óptima o ineficaz. Como señala el experto en sonido Julian Treasure, la acústica de las clases de un colegio es fundamental para que los alumnos puedan seguir correctamente las explicaciones de los profesores. Si la reverberación o el eco de un aula es demasiado alto (Treasure habla de 1,2 segundos), los niños situados en las últimas filas no podrán escuchar con nitidez aquello que dicen sus maestros.

Fuente: idealista.com

Fuente: www.viviendoelsonido.com



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