Acúfenos o tinnitus definidos como pitidos o zumbidos en el oido. Posibles causas de los acúfenos y solución médica o con terapias auditivas con audífonos.

El acúfeno o tinnitus es la presencia de un sonido en el interior del oído o sensación en el interior de la cabeza. En muchos casos no es una fuente sonora interna o externa a nuestro cuerpo, ya que es producida por el sistema nervioso y auditivo.
 
Acúfeno o tinnitus, más conocido comúnmente como pitidos, zumbidos, ruído en el oído, puede ser producido por diversas causas médicas como problemas relacionados en las cervicales, circulación, orígenes vasculares... o como ya hemos nombrado por algún tipo de alteración en el sistema auditivo o nervioso.
 
En el primer caso, denominado acúfenos objetivos, son producido por agentes físicos como problemas vasculares, de circulación, los cuales pueden ser detectados con el instrumental necesario por parte de un otorrinolaringólogo. Puede solucionarse con una medicación en concreto.
 
El caso de los acúfenos subjetivos, son aquellos que el problema reside como hemos explicado al principio en el sistema nervioso central auditivo. No existe un agente que lo produzca como en el caso de los objetivos, por lo que podemos decir que realmente no existe como sonido, tan solo como percepción subjetiva de la persona en cuestión.
 
Las teorías indican que el problema y orígen del tinnitus se encuentra en el sistema nervioso central, áreas auditivas periféricas o cóclea, podría explicar las diferentes percepciones subjetivas de cada paciente y la escasa mejoría ante el uso de medicamentos en el primer caso.
 
Debemos aclarar que los acúfenos o tinnitus pueden estar presentes en la vida diaria de las personas sin problemas de salud y normoyentes en algún momento del día. Si una persona normoyente permanece en silencio o en una cabina insonorizada acústicamente, puede ser capaz de percibir sonidos electrofisiológicos, de nuestro propio cuerpo, que en este caso sería la actividad fisiología de su propio oído según explican diversas teorías.
 
Por el contrario, si es acúfeno persistente varias semanas o es muy frecuente, se debería de acudir al servicio médico para descartar una posible patología o una posible hipoacusia. El acúfeno no tiene por que ser ninguna enfermedad grave de preocupación para la persona, ya que mucha gente asocia el acúfeno a un cáncer o algún tipo de tumor, cosa que en la mayoría de los casos no es así.
 
El acúfeno no debe de ser percibido como algo amenazante, ya que ésto puede producir en la persona un mensaje de alerta, el cual, tras un proceso complejo en el que toma parte el sistema límbico (emociones), sistema nervioso y áreas corticales produce una señal psicológica negativa ante este sonido pudiendo producir estrés, ansiedad, nervios y llegar a una percepción sonora mayor del ruído o acúfeno.
Para muchas de las personas que tras someterse a un tratamiento médico y no obtener resultados piensan que el acúfeno es incurable, pero esta afirmación no es del todo cierta.
 
En parte, un acúfeno subjetivo es incurable si nos referimos a la total desaparición del ruído, pero podemos decir que se puede solucionar si nos referimos a que se puede conseguir que la persona en cuestión deje de percibir de la misma forma ese sonido aunque realmente siga existiendo.
A continuación explicaremos una de las principales terapias de habituación para acúfenos usando audífonos con el que llevamos a cabo, las llamadas terapias sonoras TRT o TSS con las que se obtienen excelentes resultados:
 
Esta terapia, consiste en el uso de audífonos con un ruído habituador. Este sonido habituador estimula el sistema auditivo, con lo que somos capaces de centrar la atención del paciente en ese sonido. El audioprotesista debe de configurar este sonido de forma que sea posible escuchar también el el acúfeno, ya que sino no seremos capaces de conseguir una buena habituación.
 
Para entender mejor esto podemos decir que la mayoría de nosotros cuando nos encontramos sentados viendo la televisión en nuestra casa, podemos escuchar como empieza a llover por el ruído de la lluvia en los cristales. Pero, ¿qué pasa si volvemos a centrar nuestra atención en la televisión? Conseguiremos dejar de escuchar ese sonido, aunque realmente siga lloviendo incluso si la lluvia es de mayor intensidad que al principio.
 
Con el ejemplo anterior podemos explicar el funcionamiento de la terapia de habituación de acúfenos ya que inconscientemente centraremos la atención en el ruído placentero para el usuario generado por el audífono, ruído blanco, similar al de una radio sin sintonizar.
 
Otra de las técnicas que se han utilizado, aunque actualmente está cada vez más en desuso, es el uso de enmascaradores, al igual que en el caso anterior, se produce un sonido para el paciente que debe enmascarar o tapar el acúfeno. Este caso se puede explicar facilmente poniendo el ejemplo de mucha gente que sufre acúfenos, escucha una cinta, por ejemplo con sonido de mar a un volúmen que oculte su acúfeno y así quedarse dormidos).
 
Esta última opción cada vez se utiliza menos ya que en el momento en el que no se utiliza el enmascarador, volvemos a tener un acúfeno molesto, al contrario que con los nuevos sistemas de habituación que se consigue reducir considerablemente la percepción del acúfeno incluso dejando de usar los habituadores tras varios años de terapia aunque esto último no es aconsejable ante la posible reaparición del acúfeno.
 


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