No es ninguna sorpresa descubrir que a lo largo de nuestra vida estamos expuestos a una gran cantidad de sonidos a todos los niveles posibles. Los sonidos que sobrepasan el nivel de presión acústica de 85 dB suelen considerarse perjudiciales.
No es ninguna sorpresa descubrir que a lo largo de nuestra vida estamos expuestos a una gran cantidad de sonidos a todos los niveles posibles. Los sonidos que sobrepasan el nivel de presión acústica de 85 dB suelen considerarse perjudiciales.
Lo que es posible que no sepa es que el sonido del tráfico denso puede tener un nivel de presión acústica de 85 dB o que la música a gran volumen, como en las discotecas o en los conciertos de rock, puede llegar a un nivel de presión acústica de unos 100 dB.
La exposición regular a sonidos por encima de los 85 dB genera un daño irreversible, aunque lo bueno de esto es saber que podemos proteger nuestros oídos y adoptar unas medidas sencillas para prevenir posibles daños o mayores daños.


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