Nuestra capacidad de oír es indispensable para participar activamente en el mundo que nos rodea: no tratar la pérdida auditiva puede tener un gran impacto en nuestras vidas.
Nuestra capacidad de oír es indispensable para participar activamente en el mundo que nos rodea: no tratar la pérdida auditiva puede tener un gran impacto en nuestras vidas.
Cuando hay pérdida auditiva, cambian las reacciones ante las situaciones. De hecho, vivir con una pérdida auditiva sin tratar nos puede llevar con frecuencia al aislamiento social, puesto que nos sentiremos cansados de intentar vivir el día a día de la misma manera que hacíamos cuando podíamos oír. A veces la pérdida auditiva nos puede afectar tanto mental como físicamente, y, si nos aislamos nosotros mismos esto nos podría conducir a abandonar las actividades que solíamos realizar y a un deterioro de la relación con los amigos y los familiares, pudiéndonos sentir solos y dejados de lado.
Es importante romper con este ciclo negativo y hacerse una prueba de audición si usted reconoce este patrón de conducta.
Cuanto antes empiece a enfrentarse a su pérdida auditiva, más posibilidades tendrá de poder retener muchas de las “imágenes sonoras” reconocidas que nuestro cerebro aprende y almacena desde nuestro nacimiento y que nos ayudan a entender las situaciones.


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