Vivimos en una sociedad en la que el ruido forma parte de la vida diaria, pero nuestros oídos son órganos delicados que debemos cuidar.
La exposición diaria al ruido está directamente relacionada con el riesgo de sufrir un daño auditivo. Muchos países recomiendan una exposición diaria a ruido inferior a 85 dB. Sin embargo, en muchas situaciones, estamos expuestos a niveles de ruido que exceden lo recomendado. Diariamente estamos expuestos a ruidos muy elevados: el ruido del tráfico, en el gimnasio, en el cine, en los estadios, en los bares y en el trabajo. Si el nivel de ruido es muy fuerte, es recomendable usar tapones para los oídos, estos tapones pesan unos pocos gramos y pueden garantizar que la capacidad auditiva permanezca intacta durante diez años. La mayoría de los tapones reducen el ruido de unos 20 a 30 dB. Asimismo, estamos expuestos a ruido en nuestros hogares, aunque tomar algunas precauciones y realizar algunos cambios pueden marcar la diferencia. Las alfombras, los muebles tapizados, las cortinas y demás materiales blandos pueden absorber la peor parte del ruido.
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En esta sección encontrará artículos acerca del ruido y otros temas a tener en cuenta para prevenir los daños auditivos, tanto para usted como para sus hijos.


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